DONDE TODO EMPIEZA
Donde empieza todo no es en la caja.
Es aquí.
En el Valle del Jerte.
En pequeñas fincas, en laderas de montaña.
Donde cada cerezo crece a su ritmo.
Sin prisas.
Sin forzar nada.
Por eso no todas las cerezas están listas a la vez.
Van madurando poco a poco,
según la altura, el sol y el tiempo.
Y solo cuando están en su punto…
se recogen.